Partido cómodo y sin mucha historia. La diferencia de nivel fue muy evidente durante todo el encuentro, pero hay que reconocerles a nuestros rivales del sábado que, salvo un momento de ofusación de uno de sus jugadores con Alexis, su comportamiento fue ejemplar y no dieron ni una mala patada (algo que por desgracia no es tan habitual en este tipo de goleadas).
Raúl, con cuatro goles, fue el “killer” oficial, pero detrás estuvimos otros tres jugadores con un hat-trick: Manolo, Alexis y yo.
Como al partido se quedó sin interés por el resultado pronto, todas las miradas se centraron en el infantil duelo que mantuvimos Malaguita y un servidor por lograr más tantos y poder vacilar y “chorrear” (bonita palabra ésta, recuperada por el ínfame Boluda para el vocabulario coloquial) al otro. Al final empatamos, pero si no hubiéramos desperdiciado infinidad de ocasiones “chupándonos” jugadas claras de contragolpe o “2 para 1″, igual el resultado hubiera sido más abultado… Pero yo me lo pasé bien picándome con Manolo, que queréis que os diga.
Comentarios recientes